El derrumbe de Paloma: ganó la consulta de la derecha y su gente se fue con Abelardo
El 8 de marzo Paloma Valencia arrasó la Gran Consulta con 3,25 millones de votos. El 31 de mayo sacó 1,64 millones y quedó tercera. Cruzando los 117.500 puntos de votación que tienen dato en las dos elecciones, miramos a dónde se fue su gente — y por qué sus propios representantes a la Cámara en Bogotá no la pudieron sostener.
El 8 de marzo de 2026, Paloma Valencia ganó la Gran Consulta por Colombia con 3,25 millones de votos — más del doble que el segundo, Juan Daniel Oviedo (1,26 M). Fue, en las urnas, la carta elegida de la derecha. Doce semanas después, el 31 de mayo, esa misma derecha votó en primera vuelta y Paloma sacó 1,64 millones (6,8 %) y quedó tercera, mientras Abelardo De La Espriella —que no se midió en ninguna consulta— se disparó al primer lugar con 10,35 millones (43,2 %) e Iván Cepeda quedó segundo con 9,68 millones. La pregunta es directa: ¿a dónde se fueron los votos que Paloma había ganado en su propia consulta?
1 · El derrumbe en una imagen
Paloma no perdió por poco: perdió a la mitad de su propia base de marzo y se quedó muy lejos del tamaño que alcanzó la derecha en mayo. El bloque que ella encabezó en la consulta se multiplicó por seis en manos de otro.
2 · Cuánta de su gente la abandonó (lo que sí se puede afirmar)
A nivel de mesa podemos poner una cota dura — no un estimado, sino un techo matemático. En cada mesa, el número de votantes de Paloma en la consulta que volvieron a votar por ella en primera vuelta no puede ser mayor que los votos que ella sacó allí en mayo. Sumando esa cota mesa por mesa sobre las 115.651 mesas con dato comparable: a lo sumo el 46 % de quienes votaron por Paloma en la consulta le quedaron fieles. Dicho al revés, como mínimo el 54 % de su propia base la abandonó en la primera vuelta.
3 · A dónde se fueron: en sus bastiones, arrasó Abelardo
Para ver el destino de los que se fueron, miramos los bastiones de Paloma: las 31.635 mesas donde ella fue al menos el 60 % de la Gran Consulta — su territorio más puro. En esas mismas mesas, la primera vuelta la ganó Abelardo con 58 %, seguido de Cepeda con 25 % y, en último lugar, la propia Paloma con 9 %. En el suelo donde más fuerte fue en marzo, en mayo terminó tercera y lejos.
4 · La consulta eran dos electorados, no uno
La Gran Consulta no fue un bloque homogéneo. Su segundo lugar fue Juan Daniel Oviedo (1,26 millones, perfil de centro/técnico) — y si aislamos su bloque con el mismo método, sus votantes en primera vuelta se fueron al lado opuesto de los de Paloma: sobre todo a Cepeda y Fajardo, casi nada a la propia Paloma o a Abelardo.
Es la clave que se suele pasar por alto: la "unidad" de la derecha en la consulta era un espejismo. La base de Paloma se corrió a la derecha dura (Abelardo); la del segundo, Oviedo, se corrió al centro-izquierda (Cepeda, Fajardo). Dos mitades que nunca fueron el mismo electorado.
¿Y de qué se compone, entonces, el 1,64 M que Paloma sí sacó?
Conviene aclararlo porque es una lectura errada frecuente: el análisis no asume que su 1,64 millones de mayo haya salido solo de su gente de marzo. Al contrario — el modelo lo descompone por origen, y la mayoría viene de votantes que no la acompañaron en la consulta:
| Origen del 1,64 M de Paloma en 1ª vuelta | Votos aprox. | Peso |
|---|---|---|
| Sus propios votantes de la consulta | ~718.000 | ~46 % |
| Votantes de Oviedo | ~147.000 | ~9 % |
| Otros de la Gran Consulta (Luna, Peñalosa, Galán…) | ~363.000 | ~23 % |
| Resto del electorado (no votó la Gran Consulta) | ~351.000 | ~22 % |
| Total ≈ su voto en 1ª vuelta | ~1,58 M | 100 % |
Es decir: el modelo sí cuenta los votos de Oviedo, Luna y Peñalosa — de hecho les atribuye parte de lo que recibió la propia Paloma. Y la pregunta del titular ("≥54 % la abandonó") es sobre sus votantes de consulta (3,16 M), no sobre la composición de su voto de mayo: son dos denominadores distintos.
5 · Bogotá: la "traición" de la Cámara del Centro Democrático
Paloma es la jefa del Centro Democrático, y ese partido eligió 6 representantes a la Cámara por Bogotá el 8 de marzo (con voto preferente, así que conocemos los votos de cada uno mesa por mesa). Si alguien debía sostener a Paloma en la presidencial, era su propia bancada. No lo logró. En el duelo Abelardo-vs-Paloma, Bogotá votó 80,6 % por Abelardo y 19,4 % por Paloma. ¿Y la base de cada representante del CD? Prácticamente igual: los seis perdieron cerca de 8 de cada 10 de sus votantes hacia Abelardo.
Ordenados de mayor a menor "traición" — qué tanto de la base de cada representante se fue a Abelardo, ponderando mesa por mesa por los votos que cada uno sacó:
El más "leal" del grupo es, paradójicamente, Daniel Briceño — la mayor marca del Centro Democrático en Bogotá, el congresista más votado del país con 264.838 votos. Y aun así, 8 de cada 10 de su base votaron Abelardo, no Paloma. Quien menos retuvo fue David Coté (81,2 %).
6 · Por qué importa
La consulta de marzo le dio a la derecha un ganador formal — Paloma — pero el votante de derecha no se sintió atado a ese resultado. Cuando llegó la elección de verdad, migró en masa a un candidato que ni siquiera había competido por el tiquete. Es la diferencia entre ganar una consulta y consolidar un electorado: lo primero es un trámite entre dirigentes; lo segundo, una lealtad que se construye y que, esta vez, no estuvo. Para la segunda vuelta del 21 de junio, el dato grueso es claro: el bloque de Paloma ya está, en su abrumadora mayoría, en la órbita de Abelardo.
Metodología en una página
Unidad de análisis: la mesa de votación — no el municipio ni el puesto. Es lo que permite separar de verdad los votos: en cada mesa hay ~270 sufragantes y la asignación por cédula es estable dentro del mismo periodo electoral, así que la misma mesa en marzo y en mayo contiene esencialmente a las mismas personas. A nivel de puesto o municipio el cruce queda demasiado grueso y no permite acotar nada.
Fuentes: primera vuelta presidencial = preconteo Registraduría 31-may por mesa (snapshot final de la noche, 121.863 mesas). Consulta y Cámara = escrutinio oficial declarado del 8-mar por mesa (Senado/Cámara/Consultas en el mismo archivo). Base poblacional = censo electoral por puesto 2026 (41,3 M).
Cruce: llave departamento-municipio-zona-puesto-mesa. El preconteo presidencial es preliminar y no alcanzó a reportar todas las mesas; cruzan ~117.500 mesas (≈91 %). La pérdida es del lado del preconteo y se reparte por todo el país, sin sesgo geográfico relevante para un agregado de millones de votos.
Cota de lealtad (método de las cotas de King): en cada mesa, los votantes de Paloma-consulta que la repitieron en 1ª vuelta ≤ min(Paloma_consulta, Paloma_1V). Sumado y ponderado da el techo del 46 % de retención (→ ≥54 % de abandono). Es una cota exacta, no un estimado.
Destino del bloque (regresión ecológica): mínimos cuadrados con restricciones (fuentes de marzo {Paloma, otros de la Gran Consulta, resto del electorado} → destinos de mayo, filas que suman 1, sobre base censal). Atribuye el grueso del bloque de Paloma a Abelardo. Como toda inferencia ecológica, no identifica el porcentaje exacto; se reporta como dirección dominante, respaldada por la cota y por el resultado en los bastiones.
"Traición" de la Cámara: para cada representante del CD se pondera, mesa por mesa por sus propios votos preferentes, el reparto Abelardo-vs-Paloma de la presidencial en esas mesas. Es afinidad territorial (no seguimiento individual del votante): mide hacia dónde votó el territorio que eligió a cada representante.
Lo que no afirmamos: que cada votante concreto de Paloma haya marcado Abelardo (eso ningún dato agregado lo prueba). Afirmamos el abandono (cota dura) y la dirección dominante del bloque (convergencia de tres métodos).